Técnica
imperceptible,
Resultado
inolvidable
La mayoría de las micropigmentaciones capilares se terminan en dos sesiones, separadas por unas semanas. La primera sienta la base de densidad y color, y la segunda cierra la densidad y ajusta el tono. Algunos casos piden una tercera, sobre todo cuando hay cicatrices, mucha superficie que cubrir o una piel que retiene el pigmento de forma irregular. Antes de todo eso hay una valoración gratuita en la que te digo cuántas sesiones calculo para tu caso concreto.
¿Quieres saber qué se puede hacer en tu caso? La valoración es gratuita y sin compromiso.
Lo entiendo: si al salir de la primera ya te ves distinto, parece lógico pensar que está terminado. Pero el resultado natural se construye por capas, y hay dos razones para no intentar hacerlo todo de una vez.
La primera es la piel. Cada cuero cabelludo cicatriza y retiene el pigmento a su manera, y eso no se sabe hasta que ha pasado por una sesión y se ha curado. Hay zonas que se quedan con todo el color y zonas que lo sueltan un poco más. Si cargara toda la densidad el primer día, no tendría margen para corregir.
La segunda es el aspecto final. Con Micro-Rain®, mi técnica, no dibujo el punto del folículo naciendo, que es lo que da esa cabeza de puntitos iguales que se reconoce a un metro. Replico el folículo ya crecido, cambiando la profundidad y el trazo para que el pelo parezca salir de la piel. Ese juego de profundidades y tonos necesita ver cómo ha asentado la primera capa antes de poner la segunda.
En la valoración miro tu patrón de caída, tu tono de piel y lo que esperas conseguir. Sales sabiendo qué se puede hacer y cuántas sesiones harían falta, sin compromiso. Después viene el diseño de la línea frontal: la dibujo sobre tu cabeza y la corregimos juntos hasta que te convence.
Aquí construyo la estructura: la densidad de partida y el color sobre el que se trabajará después. Es una técnica superficial, y la mayoría de mis clientes la describe como una molestia leve, nada que ver con un tatuaje. Al salir ya te ves distinto, pero conviene saber dos cosas. El tono está más marcado de lo que quedará, porque el pigmento recién puesto se ve más intenso, y puede haber algo de rojez. La Cleveland Clinic, en su ficha sobre esta técnica, señala que esa rojez suele durar unas horas.
La semana siguiente es la que más cuenta para que la sesión agarre bien: zona limpia y seca, sin rascar, sin sol, sin piscina ni sauna y sin deporte que haga sudar. Lo tienes explicado paso a paso en el artículo sobre los cuidados de la micropigmentación capilar.
Cuando vuelves, la piel ya se ha calmado y el color se ha asentado, así que veo el resultado real de la primera sesión. Relleno donde ha quedado más claro, termino de cerrar la densidad y ajusto el tono para que se integre con el pelo que tienes y con tu piel. Al salir de esta, lo que ves se parece mucho más a como va a quedar. En la mayoría de los casos el trabajo termina aquí.
Unas semanas. Es lo que tarda la piel en curarse lo suficiente para que yo pueda ver el color definitivo de la primera capa. Si la segunda sesión se hace demasiado pronto, trabajo sobre un tono que todavía está cambiando y es fácil pasarse de densidad o de color.
Ese margen también te sirve a ti. Puedes verte unos días y contarme qué te gusta y qué cambiarías. Y ningún paso obliga al siguiente: si después de la primera sesión decides parar, lo decides tú.
La tercera sesión no se añade por sistema: aparece cuando el caso lo pide, y normalmente en la valoración ya te aviso si la veo probable. Es más habitual en estas situaciones:
Cuando la densidad se trabaja después de un tratamiento médico, voy con especial cuidado y a un ritmo adaptado a cada persona, así que el número de sesiones y el tiempo entre ellas se deciden sobre la marcha. En mis tratamientos tienes cada uno de estos casos explicado por separado, y en resultados reales puedes ver fotos de antes y después sin retocar.
Terminadas las sesiones, el resultado dura más de cuatro años. Aun así, te recomiendo una revisión al año y un retoque antes de los dos años, que devuelve la intensidad y deja el tono uniforme.
Hay otra cosa que conviene tener clara. La micropigmentación disimula la falta de pelo, pero no hace crecer pelo ni cambia cómo crece el tuyo. La calvicie común, explica la Academia Española de Dermatología y Venereología, suele avanzar poco a poco: el pelo sale cada vez más fino y corto, y empieza por las entradas para afectar después a la zona frontal y a la coronilla. Si tu caída sigue activa, con los años puede hacer falta ampliar la zona trabajada. Para saber la causa de tu caída y si se puede frenar, el especialista es el dermatólogo.
Si quieres saber cuántas sesiones necesitarías tú, lo más fiable es verlo en persona. En contacto tienes la dirección de la consulta en Murcia, el horario y el WhatsApp para pedir tu valoración.
En la mayoría de los casos, dos sesiones separadas por unas semanas. Algunos casos, como las cicatrices o las superficies muy grandes, piden una tercera. En la valoración gratuita te digo cuántas calculo para ti.
Unas semanas. Es el tiempo que necesita la piel para curarse y que el color de la primera sesión se asiente, para poder ajustar la segunda sobre el tono real y no sobre uno que todavía está cambiando.
Sí, al salir de la primera sesión ya te ves distinto. Eso sí, el tono está más marcado de lo que quedará y puede haber algo de rojez durante unas horas. El resultado final se cierra en la segunda sesión.
Porque el pigmento recién puesto se ve más intenso que cuando la piel ya se ha curado. Es normal después de la primera sesión, y en la segunda se ajusta el color para que se integre con tu pelo y tu piel.
No. Ningún paso obliga al siguiente: si después de la valoración o de la primera sesión decides parar, lo decides tú. Eso sí, la densidad y el color quedan cerrados en la segunda sesión.
Depende del tamaño y del tipo de cicatriz. El tejido cicatricial no se comporta como la piel de alrededor, así que en estos casos es más habitual necesitar una tercera sesión para que el pigmento quede uniforme.
El resultado dura más de cuatro años, pero lo recomendable es una revisión al año y un retoque antes de los dos años. El retoque devuelve la intensidad y deja el tono uniforme.
Vemos tu patrón, tu tono de piel y qué esperas del cambio. Sales sabiendo qué se puede hacer en tu caso y cuántas sesiones harían falta, sin ninguna obligación.
Antes de decidir, puedes ver los tratamientos de micropigmentación capilar uno por uno.